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28 Ago 2014

Esta mesa antes era mi silla

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En una época en la que los productos tienen una vida muy corta, saber dar una segunda oportunidad a nuestras cosas es una virtud que todos debemos reconocer. Virtud a favor del ahorro y, por supuesto, de la sostenibilidad de los interiores de nuestra arquitectura. Y como ante la necesidad, se agudiza el ingenio, podemos encontrar montones de ideas muy prácticas para convertir cosas que no usamos en otras que nos hacen falta. Aquí os mostramos algunas ideas:

Uno de los elementos más extendidos en el reciclaje de mobiliario son los palés de madera. Estas armazones de tablas han demostrado ser muy versátiles a la hora de darles una nueva vida más allá del almacenaje industrial. Podemos encontrar mesas, sofás, estanterías… y un largo etcétera de mobiliario reciclado a base de éstos. La gran ventaja de los palés es que se pueden fabricar con ellos muebles de gran tamaño invirtiendo muy poco esfuerzo, lo que los hace especialmente útiles en el amueblamiento de por ejemplo, locales que buscan reducir la inversión inicial que han de realizar ó como mobiliario de exterior (jardines, terrazas…) al no ser una madera delicada. 

Por otro lado, podemos encontrar interesantes propuestas para el reciclaje de plásticos. La gran variedad de formas que  podemos encontrar entre viejos productos supone la gran ventaja de este material además de disponer de colores propios que no hace faltar pintar, ó el poco peso que tienen. A su vez, la poca trabajabilidad que tiene el plástico hace necesario encontrar piezas que se ajusten a las ideas que tenemos en mente, por lo que puede ser más difícil dar con la que necesitamos.

Por su gran durabilidad, se está popularizando el uso de neumáticos en la confección de muebles caseros. Algunas de sus posibilidades son ya clásicos (columpios) y otras se están explorando en la actualidad. Estos neumáticos precisan de un lavado previo, pero después resultan un material muy resistente y original que se pueden usar o enteros ó bien cortando tiras de caucho para formar tejidos: 

Los discos de vinilo gozaron de su época dorada. Y aunque vuelven a resurgir, hay algunos que no estarán en lo más alto de las listas. Si tienes alguno de estos, estás de suerte. Si no, puedes encontrarlos muy baratos en rastros ó tiendas de discos. Los vinilos pueden manejarse muy fácilmente si le aplicamos calor, pudiendo deformarlos ó cortarlos con gran facilidad, lo que los hace ideales para pequeños elementos decorativos, como tazones, lámparas, platos… Una de las posibilidades más llamativas que encontramos son los relojes que podemos hacer nosotros mismos, si conseguimos la maquinaria aparte:

Estos son sólo algunos ejemplos de las miles de ideas que podemos tener con montones de materiales diferentes. Además de baratos, eficientes y bonitos, reciclarlos nos ayudará a respetar el medio ambiente, aplicando un poco de creatividad. Y tú, ¿has llevado el reciclaje a tu decoración? Si la respuesta es no, busca una buena idea y únete. Si la respuesta es sí, ¡cuéntanos cómo!