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2 Feb 2015

Una mirada al pasado, la historia de la tecnología en la arquitectura

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La tecnología y la arquitectura siempre han sido dos conceptos que han ido de la mano, aunque, como en cualquier campo, tenga muchos detractores. También es importante mencionar que al contrario que la arquitectura, y cuando hablo de arquitectura me refiero más al concepto de diseño que al de desarrollo del proyecto, la construcción siempre ha sido un proceso más tradicional, en el que el avance tecnológico ha costado y cuesta afianzarse. Si nos centramos en el diseño, y llegados a este punto, tal vez cabría preguntarse si es el final del boceto, si es el final de diseño a mano.

Fuente: WIESINGERS

Hasta los primeros años del siglo XX, los diseños arquitectónicos eran considerados auténticas obras de arte, y no era para menos, el uso de pinceles y acuarelas para dar los toques definitivos al diseño, convertía  planos en cuadros de exposición. Es a principios de este siglo cuando comienzan a implantarse los sistemas de patentes, impulsando los procesos de estandarización y con ello los dibujos más técnicos para aquellos arquitectos o ingenieros que aspiraban a patentar sus diseños. Será entonces cuando comience la tecnología, tal y como la entendemos hoy en día, a jugar un papel importante en el sector. Es en 1901 cuando Charles H. Little inventa una máquina capaz hacer líneas perpendiculares y paralelas. Imaginaos lo que suponía ese logro en una época donde las librerías estaban llenas de libros donde se explicaba cómo usar la tinta, cómo afinar un lápiz o cómo utilizar una escuadra, cartabón o compás.

Ivan Sutherland usando Sketchpad

Los mayores avances tecnológicos de la época vienen alentados por la tecnología militar, automovilística y aeroespacial, trabajando conjuntamente con instituciones públicas y universidades. De esta colaboración nace el primer sistema CAD/CAM, desarrollado en 1960. Mientras, Pierre Bézier estaba trabajando para Renault, propone un nuevo método matemático para definir la superficie de los automóviles.  De este sistema, que más tarde será llamado el sistema de curvas y superficies de Béizer, todavía se nutre muchos de los softwares actuales de diseño 3D, entre ellos el famoso CATIA. Otro invento rompedor de la década de los 60 fue Sketchpad, que me atreveré a llamar la primera tableta gráfica, la cual permitía dibujar en monitores usando lápices generadores de luz, permitiendo luego el duplicado del dibujo.  El primer programa de modelado sólido 3D fue programado en 1972, llamado MAGI Sythavision, usada para la creación de la película Tron de 1982. Un hecho más que curioso fue que pese a lo impactante del avance, dicha película no recibió el Oscar a mejores efectos especiales porque el jurado consideró que se estaba engañando al público.

Imagen de la película Tron 1982

Durante la década de los 70, comenzaron a proliferar los programas CAD que se vieron catalizado por el desarrollo simultáneo del hadware de los equipos. En 1972 IMB lazó los sistemas operativos mainframe VM/CMS, que permitían la gestión de una computadora compartida por varios usuarios al mismo tiempo. Este tipo de computadoras fueron vendidas a grandes empresas que pagaban unos $3000 al mes. Aún no se avistaba en el horizonte los ordenadores personales.

Antes de la implementación de los ordenadores personales en los estudios de arquitectura e ingeniería, el elevado coste de los equipos, llamado por aquel entonces “minicomputadoras” (aunque ocupasen habitaciones enteras), hacía inviable su utilización privada. Además, debían tener un personal cualificado para el manejo de los ordenadores. Esto provocó que se abriera un nuevo campo de negocio en el que grandes empresas se dedicaban a la maquetación de proyectos. Aunque parezca un proceso engorroso para la actualidad, este tipo de trabajo permitía que una sola persona hiciese el trabajo de 10 o 12.

Pero no será hasta los años 80 cuando comience a generalizarse el uso de los programas CAD en la arquitectura, coincidiendo con las primeras ventas de ordenadores personales, y posteriormente de las estaciones trabajo (Workstation) para los profesionales. Pronto los departamentos de CAD, que antes habíamos nombrado, comienzan a ser innecesario porque los propios diseñadores, junto con sus equipos, hacen el trabajo final.

CATIA en 1983

En la década de los 80 comienza a desarrollarse los modelos 3D. La industria del software desarrolla programas que permiten representar completamente estructuras espaciales tridimensionales, por lo que ya no es necesario imaginarse como sería en la vida real un elemento, podía verse en los monitor de los estudio. Aquí nace el primer software totalmente funcional para modelado 3D, CATIA Versión 1 por Dassault Systems en 1982, usado por el estudio de Frank Gehry para desarrollar y testear la construcción del complejo Disney Concert Hall en 1989.

Fuente: Paulxfor

La explosión de los PC en la década de los 90 provoca la aparición del diseño digital en el panorama de la arquitectura. Proyectos como el encofrado para hormigón de William Massie o los de Greg Lynn o la tipología tipo “gofre” de Greg Lynn, además de númerosos intentos de nuevas superficies gracias a la aparición de un poderoso nuevo software CAD llamado AutoCAD, lanzado en 1982.

Ya adentrados en el nuevo siglo los programas CAD comienza a pasar a un segundo plano con la aparición de los programas BIM capaces de manejar diseño y datos en un mismo formato. Nace ArchiCAD, 3D Studio, Revit u Allplan.

Para finalizar el artículo me gustaría volver a hacerme la misma pregunta con la que abrí esta noticia: llegados a este punto ¿Es el final del diseño a mano? Sé que esta pregunta trae mucha polémica. Están desde los que defienden el uso extremo del software BIM hasta los que los que siguen desarrollando proyectos en 2D con papel y lápiz (o AutoCAD). Quizá en el medio esta la virtud…

Fuente del artículo original | Architizer